Isidro CAHUÉ

La pintura de Isidro Cahué se ha afirmado plenamente por el color y por cuanto éste significa como más granada confluencia de los elementos básicos de la expresión pictórica. Su obra tiene esa fruición emotiva, esa poesía del ver, o de la visión hecha realidad, que caracteriza a los grandes coloristas. Los empastes, las materias, sus diferentes técnicas y recursos, y hasta el mismo ademán pictórico, en el relacionan directamente con el color; y lo mismo cabe decir del dinamismo y el estatismo expectante que tantas veces imprimen peculiares ritmos a sus obras y que, en su arranque se conjugan siempre con ímpetus o designios coloristas. Colores como el azul predominante que representa el mar, la luz, el cielo y lo infinito, van madurando la pintura de Cahué, y enriqueciéndola, mostrándonos mejor la verdadera medida de su verdad.